domingo, 2 de noviembre de 2014

Sangre de nuestra sangre
Carlos Penalillo Pimentel

No se trata de un tema relacionado a mi profesión ni de fomentar la donación voluntaria de sangre que con terca insistencia lo seguiremos haciendo. Se trata de algo sublime, algo indescriptible, una bendición pequeñita que llena e ilumina nuestro hogar.

Los amigos y familiares mayores que mi esposa y yo nos habían adelantado vivencias y experiencias. Nos decían que no podían explicar con palabras los sentimientos que albergaban. “Ni se imaginan lo que van a sentir”, “Es totalmente distinto a lo que ya han pasado como padres”, “Cualquier babero les resultará chico” y tantas otras expresiones que nos hacían esperar con mayores ansias aquel momento que llegó a finales de Mayo.

El tiempo avanza inexorablemente y las etapas de la vida siguen su cauce normal, aunque a veces el río aumenta su caudal y llegamos más rápido a puertos más lejanos. Con la fe cristiana que marca nuestras vidas debemos colegir que definitivamente Dios sabe lo que hace.

La mente nos hace retroceder y pensamos en nuestros padres y abuelos y en como ellos se desempeñaron en la misma situación que nos toca vivir. De lejos mi suegro Enrique se ganaba rápidamente el cariño y la atención de aquellos nuevos integrantes de la familia. A mi padre le toco vivir experiencias alegres y muy tristes que en silencio soportaba por razones absurdas de nuestra existencia, pero, como no volver a escucharlo cuando nos decía “Que Dios me de vida para llegar a ver a mi nieta cumplir sus 15 años”, luego dijo… a los 18 y lo logro, convirtiéndose en nuestro ángel protector 3 meses después.

Efectivamente resulta difícil expresar en palabras lo que se siente, es una renovación de fe y espíritu, un motivo más de agradecimiento diario a Dios por lo recibido. Somos conscientes  que las circunstancias futuras probablemente nos separe, en tanto, seguirá siendo un motivo importante de vivir, una razón más para nuestra existencia y el complemento de lo que significa ser feliz.

Alguna vez leí que para uno saber si ha sido un buen padre, se debe esperar a ser abuelo y ver en los nietos lo que se les enseño a los hijos, principalmente en valores y virtudes. No existe escuela para padres ni escuela para abuelos, ni leyes ni reglamentos ni normas, solo la palabra de nuestro Señor Jesús que nos orienta y alumbra el camino de nuestra existencia en cada momento y etapa que nos toca vivir y solo queda agradecerle infinitamente por todos los sentimientos que genera en nuestro ser. Esa sonrrisita al verme que encuentro a diario al llegar a casa invade toda mi alma y me derrite todo el corazón.




miércoles, 24 de septiembre de 2014

Doctor, doctor……dígame licenciado

Doctor, doctor……dígame licenciado
Carlos Penalillo Pimentel

Lo ocurrido hace unas semanas con el c. Alan García no es más que un hecho folclórico de nuestro querido Perú, donde estamos acostumbrados a “doctorear” a propios y extraños, de manera amigable o convenida.


Lo cierto es que del universo de profesionales egresados de las universidades peruanas, un reducidísimo porcentaje estudia maestría y posteriormente doctorado. De este pequeño número, apenas el 5% culmina su titulación.

Definitivamente, en su gran mayoría son los médicos, odontólogos, psicólogos y abogados los que se autodenominan “doctores”, siendo realmente sus títulos: Médico Cirujano, Cirujanos Dentistas, Licenciados en Psicología y Abogados respectivamente.

La costumbre está sumamente arraigada en el país y se ha hecho “prácticamente” obligatorio denominarlos así, tan incorrecto se hace que los propios alumnos que están a punto de culminar sus carreras en dichas áreas ya cometen la “falta” de presentarse o firmar como Dr. Fulano de tal y lo peor de todo es que se sienten ofendidos si no son tratados así.

Síntoma de mediocridad o complejo es observado en aquellos que no siendo doctores manifiestan su malestar, fastidio o rechazo por escuchar “doctorear” a otros profesionales de la salud. En Colombia, por ejemplo, sucede lo contrario, a los profesionales de laboratorio clínico, cuyo título universitario es Bacteriólogo, son llamados doctores sin que esto signifique cuestión de estado para nadie.

Nuestro c. Alan García cometió el error de no aclarar su estado de titulación, quizás por las mismas razones que comentamos, pensó acaso que no era necesario hacerlo. Cabe comentar un episodio personal que tuve con la actual alcaldesa de Lima, lo que no significa en absoluto apoyo a su desastrosa gestión, siendo directivo de mi colegio profesional nos convocó conjuntamente con todos los colegios profesionales de la salud a una reunión de trabajo al inicio de su gestión. Al hacerse presente, no falto uno que la saludo como doctora Villarán, ella lo miró y sí le aclaró su condición de profesora sin doctorado.

La vida cotidiana nos lleva también a usar el término de manera amigable como sucede en la calle y con decenas de oficios que luego de su experiencia y experticia se autodenominan “doctores” en sus respectivas habilidades. Recuerdo mucho a un buen mecánico que veía mi Ford Escort, allá por los años 70s, se había mandado a preparar tarjetas de presentación con título de “doctor en motores”. Hay personas simpáticas que exageran, como sucede en mi trabajo, un buen señor que recoge unidades de sangre para trasladarlas a un Hospital de nuestra red, doctorea a toda persona que se le cruza en el camino, ocasionando sonrisas en algunos o reniegos en otros.

Menciono también que este dichoso grado académico se usa de manera convenida cuando queremos obtener un favor o abordar con más facilidad a alguien que sabemos que  hincha su pecho cuando es tratado así.


Seguiremos tratándonos de la misma manera per secula seculorum, pese a quién le pese y le cuadre a quien le cuadre. Hasta el mismísimo Bugs Bunny cuando se burlaba de Elmer Gruñón le decía ¿Que pasa, doc?

martes, 3 de junio de 2014

IN MEMORIAN

MOISES JAVIER PENALILLO PEIRANO (15 DE MAYO
DE 1923 – 3 DE JUNIO DE 2009)

“JAVIER” COMO ERA CONOCIDO POR TODOS, TUVO UNA VIDA PRODIGIOSA Y
MULTIFACETICA. LA SONRISA DE SU FOTO REVELA SU ALEGRIA Y BUEN CARÁCTER
QUE DESBORDO A LO LARGO DE SUS 86 AÑOS HASTA EL ULTIMO DIA DE SU VIDA
DONDE RECIBIO A SU HIJO CARLOS EN SU LECHO DEL HOSPITAL ALMANZOR
AGUINAGA DE CHICLAYO. AQUELLA SONRISA DEL 3 DE JUNIO FUE LA ULTIMA DE SU
VIDA.
DEVOTO CARMELITA DESDE NIÑO, CRECIO EN LOS BARRIOS ALTOS Y SE EDUCO EN EL
PRESTIGIOSO COLEGIO DE MALAMBITO DONDE HASTA MESES ANTES SE REUNIAN
MENSUALMENTE CON SUS CONDISCIPULOS.
ESPOSO Y PADRE EJEMPLAR, MEJOR ABUELO Y BISABUELO
DEDICO SU VIDA A MUCHAS ACTIVIDADES SOCIALES, CULTURALES, POLITICAS,
ARTISTICAS, SINDICALES, TEATRALES Y DE SERVICIO A LA COMUNIDAD
DISCIPULO PREDILECTO DE LA GRAN COMPOSITORA PERUANA ROSA MERCEDES
AYARZA DE MORALES, A QUIEN LE DEDICO VARIOS DE SUS PREGONES LIMEÑOS
COMO “EL CHOLO FRUTERO”, “PAN DE DULCE”, “NICANOR DE LA MASA”,
“CANDIDITO”, ENTRE OTROS QUE LOS CANTABA EN TODA OPORTUNIDAD, NO SOLO
EN CONCIERTOS, SINO EN REUNIONES DE TODA INDOLE, QUE DELEITABA POR SU
PICARDIA Y GRAN VOZ.
FUE TENOR LIGERO Y PARTICIPO EN MUCHAS OPERAS AL LADO DEL GRAN LUIS ALVA,
ADEMAS EN LOS ALBORES DE LA RADIO CANTABA LAS FAMOSAS ZARZUELAS COMO
“LA CORTE DEL FARAON” Y “MOLINOS DE VIENTO”, QUE SIEMPRE NOS LO
RECORDABA CON EMOCION. FUE FORJADOR DE MUCHOS ARTISTAS, EL TEATRIN DE LA CASA DEL PUEBLO DE
ALFONSO UGARTE FUE SU CENTRO DE ACCION. EL 23 DE MAYO DE 1947 SE INSCRIBE
EN EL PARTIDO APRISTA PERUANO Y DESDE ESE DÍA LLEVO UNA VIDA POLITICA
PARTIDARIA DE RECONOCIDA PARTICIPACION DIRIGENCIAL, SIENDO LEAL Y
CONSECUENTE CON SU GRAN COMPAÑERO JEFE VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE.
ACTIVO SINDICALISTA, REPRESENTO AL PERU AN LOS AÑOS 70 ANTE LA OIT,
MIEMBRO DEL CEN DEL PARTIDO APRISTA PERUANO Y PRIMER GOBERNADOR DEL
DISTRITO DE SAN BORJA.
SOCIO FUNDADOR DEL CLUB DE LEONES “PAPA JUAN XXIII” DESDE EL 2 DE JUNIO DE
1972 Y COMO TAL, EJERCIO MULTIPLES CARGOS LLEVANDO A CABO EL PRINCIPAL FIN
DEL LEONISMO QUE ES EL SERVICIO A LA COMUNIDAD.
RECORDADISIMO ACTOR DE TELEVISION, FUE PRINCIPAL FIGURA EN NUMEROSAS
TELENOVELAS COMO “CARMIN” (PADRE SEBASTIAN), “GIRASOLES PARA LUCIA”
(TOTÓ), “TATAN”, “LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO”, ETC. TAMBIEN EN SERIES COMO
“MIL OFICIOS”, “EL HOMBRE QUE NO DEBIA MORIR”, “UN GRITO EN EL MAR”, ETC.
EN LA EPOCA DEL CAFÉ TEATRO, PARTICIPO EN ELENCOS COMICOS COMO “LA
PIERNICHOLI Y EL VIRREY ASMAT”, “ORQUESTA DE SEÑORITAS” CON RECONOCIDOS
ACTORES PERUANOS.
FUE ACTOR PRINCIPAL CON HUGO MUÑOZ DE BARATTA “MONCHERI” EN EL
PROGRAMA COMICO “EPICENTRO MEDICO” DONDE TUVO EL PAPEL DEL “DOCTOR
PENICILINO”
REALIZO NUMEROSOS COMERCIALES, POPULARIZANDO EN MUCHOS CASOS FRASES
COMO “Y PORQUE NO” DE FINANCIERA SAN PEDRO, QUE TUVO VIGENCIA POR
LARGO TIEMPO.
FUE EL CENTRO DE ATRACCION EN TODOS LOS ACTOS DE SU VIDA, DERROCHABA
ALEGRIA Y BUEN TRATO. UN VERDADERO EJEMPLO QUE DIFICILMENTE PODREMOS
IGUALAR.
ASI FUE LA VIDA DE “JAVIER”, SUS INNUMERABLES AMIGOS QUE PARTIERON ANTES
QUE EL, ESTARAN GOZANDO DE SU PRESENCIA. PRINCIPALMENTE SU MAMA
ROSALÍA, SU PRIMER NIETO IVAN, SU HERMANO ALBERTO Y SU COMPADRE VICTOR.
DIOS DECIDIRA LA FECHA DE NUESTRO REENCUENTRO PARA DISFRUTAR
NUEVAMENTE DE SU INMORTAL SONRISA.

viernes, 17 de enero de 2014

Recuerdos  de la JAP San Borja 80 – 90
Carlos Penalillo Pimentel

En aquellos años de retorno a la democracia mi militancia era básicamente en la UNMSM como dirigente del CUA San Marcos. La política era candente y el aprismo minoritario hacia sentir en los debates ideológicos la contundencia de la doctrina de Víctor Raúl echando por los suelos las tesis cavernarias del marxismo leninismo en nuestro Perú

Siendo niño me inicio en la CHAP del Comité 10 de Jesús María, luego de la etapa escolar me toco hacer la secundaria en un colegio netamente de derecha y con marcado antiaprismo pero mis raíces eran sólidas, a pesar de ello tuve la suerte de contar como profesores a dos grandes dirigentes del PAP,  Jesús Guzmán Gallardo y Fernando “Chepito” Arias con los que casi en clandestinidad conversábamos de la situación nacional.
Ingreso a San Fernando el año 78 y las huestes rojas del FER inmediatamente intentaron ganar adeptos y fue así como empezamos a identificarnos políticamente y nos fuimos aglutinando en el Frente Democrático Sanfernandino que posteriormente se consolidó en  Comando Universitario Aprista de San Marcos. Resultábamos para los comunistas en su bastión muy incómodos y la reacción en las contiendas electorales devenían en represión por lo que teníamos que recurrir a los compañeros de disciplina para que nos resguarden. Fueron momentos gloriosos porque se participó de manera contundente luego de décadas de ausentismo  en el alma mater del aprismo primigenio.
Observaba de regreso a mi domicilio por la avenida Aviación un local en la cuadra 21 con el letrero PARTIDO APRISTA PERUANO, COMITÉ 16 “ VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE” y me decía, algún día los visitaré para inscribirme y lo hice casi terminando la universidad, pero supe que se habían apartado de Alfonso Ugarte en aquellos momentos donde se formaron las famosas “Alas” del PAP que como decía nuestro recordado Luis Alberto Sánchez, eran como las del avestruz, no servían para volar.
Inicio mi militancia en aquel local que era cedido por el recordado y muy querido c. Humberto Meneses, encontrando un numeroso grupo de la JAP al cual me integré recibiendo el calor fraterno característico de los verdaderos apristas. El c. Meneses era el Secretario General del PAP y con su espíritu norteño de docente y empresario dirigía la asamblea con notable desempeño, siendo muy apreciadas las intervenciones de los compañeros mayores de trayectoria impecable como Primitivo Mejía, Jesús Echenique, Aurelio Gutarra, Arturo Loli, mi padre Javier y tantos otros que nos marcaban el buen camino político.
Se hacía necesario la reorganización de la numerosa juventud aprista de San Borja por lo que me propusieron la Secretaría de Organización la cual gustosamente acepté, el padrón había que depurarlo e iniciamos la reinscripción general. Ubiqué a muchos vecinos con los que empecé a trabajar en tanto iba conociendo cada día a más jóvenes de mucho valor y empeño como Rómulo Vásquez, eterno y leal secretario de disciplina a quien Dios se lo llevó demasiado pronto con quien desarrollamos una linda y larga amistad, siendo su casa el punto de encuentro de múltiples actividades donde éramos recibidos como hermanos por Marilú y don Rómulo padre, gran aprista de trayectoria poco reconocida en Trujillo.
A nuestra edad, entre 20 y 30 años la vida partidaria también era matizada con cultura, deporte y entretenimiento. Las campañas presidenciales y distritales se constituían en muchas actividades pro fondos. Las propagandas, afiches y banderolas era responsabilidad de la JAP. Preparábamos todo lo necesario, en un primus hacíamos el engrudo y salíamos en madrugada a pegar afiches y colocar las banderolas reforzadas con alambre para que no sean bajadas por los rivales de entonces AP y PPC.
La osadía nos embargaba y en pleno frontis de la casa de Javier Alva Orlandini colocamos banderolas de Alan en la campaña del 85. Hubieron muchos enfrentamientos y algunos resultaron presos. Otra noche en el cruce de San Luis y Javier Prado, cerca de la casa de Rafael Sánchez los pepecistas nos persiguieron a balazos. Muchas anécdotas como aquella banderola que colocaba Eduardo Rodríguez y se le vino encima un enorme perro de la azotea y lo único que atinó fue darle un puñete en la nariz.
La parte cultural se refuerza con la llegada al Comité de Wilfredo Pérez Ruiz, quien aporta considerablemente en esta área, además de brindarnos su hogar para las famosas noches de “tertulia” donde nos expresábamos libremente y coincidíamos en hechos puntuales de la coyuntura política. Quien se integró muy rápido con claridad y dominio fue Humberto Martinelli de recordadas intervenciones.
La efervescencia partidaria se fundía en crisoles de ímpetu, los que se evidenciaban también en el calendario aprista, iniciándose el 22 de febrero conmemorando “el día de la Fraternidad” por el natalicio de Víctor Raúl donde asistíamos a las pre concentraciones y marchas a Alfonso Ugarte para participar en los multitudinarios mitines desfilando en interminables delegaciones de Lima y todo el Perú. Los 23 de Mayo y 7 de Junio recordábamos las fundaciones del PAP y APRA; terminando Noviembre ya empezábamos a preparar la Navidad del Niño del Pueblo.
Todos los fines de semana hacíamos deporte, buscábamos cancha para jugar fulbito por doquier, teníamos un buen grupo  liderados por Aldo Echenique de buen dominio, Los Olarte, Los Lizárraga, Beto Echenique, Humberto Martinelli y quien escribe esta nota. Tiempo después, además del fulbito empezamos a dar las vueltas al Ministerio de Guerra todos los domingos, la asistencia era grande y siempre nos ganaba Rómulo quien hacía 19 minutos, el resto llegábamos 2 ó más minutos después
Quien tenía las cualidades sociales para reuniones y celebraciones era Juan Carlos Ureta. Nuestra etapa de celibato fue muy amena y divertida, no todo era política. Hubo mucho compañerismo, amistad y alegría en la JAP, personalmente resulta imborrable todos los momentos que viví los años que estuvimos juntos y principalmente el haber recibido de ellos sus consejos y experiencias. Probablemente resulte ingrato si dejo de mencionar a alguien, quizás con los que no tuve mayor acercamiento o afinidad. Mis eternos recuerdos para Los Bardelli, los Echenique, los Gutarra, los Vásquez, los Marchena, las Roque, las Bernedo, las Ramírez, los Loli, las Díaz, los Casalino, las Corcuera, los Mandujano,  Pepe Arcela, Carlos Noriega, Jenny Vidalegut y los mencionados ya en este relato
Son tres compañeros que se nos adelantaron partiendo al encuentro con Dios, Oscar Mujica, Rómulo Vásquez y  Mary Díaz
Mis obligaciones familiares y profesionales me alejaron de la militancia activa, pero el aprismo se lleva en la sangre, nuestra doctrina sigue vigente y el APRA seguirá presente hasta que alguna vez sea negado dialécticamente.

Con Fe, Unión, Disciplina y Acción

PD
Este artículo iba a publicarse en la edición de febrero, pero por el estado de salud de nuestro recordado c. Arturo Loli, Secretario General de nuestro Comité, quedo suspendido.

Tengo entonces que añadir esta gran y temprana pérdida para nosotros y para el PAP. Arturo Loli Caballero tuvo en su trayectoria muchas virtudes que sus amigos supimos reconocer siempre y estas son, Lealtad, Fraternidad, Compañerismo, Disciplina, Orden, Consecuencia, Madurez, Sabiduría, buen padre y muchas otras que estoy seguro que los más allegados las deben recordar, pero hay una última que me cupo recibir en sus últimos días y lo dejo por escrito al enterarse que le doné sangre, la del Agradecimiento:

Estimado amigo y compañero

Fui a visitarte hoy al mediodía pero estabas durmiendo y descansando por la intervención que tuviste.
Ruego de todo corazón que Dios te de fuerzas para superar estos momentos y poder contar contigo totalmente recuperado.
Doné una unidad de sangre, solo di tu nombre. No me entregaron constancia, por si acaso le avisas a tu señora

Con aprecio

Carlos


Querido Carlos,
Me informaron de tu visita mas no de tu noble gesto de la donación la cual aprecio y espero poder compensarla en algo en el futuro.
Te agradezco tus oraciones y espero pronto volver a mis actividades ya que mis  hijos me necesitan.
Nuevamente mi fraterno y sincero gracias.


miércoles, 1 de enero de 2014

¿Te llegó mi Mensaje de Texto?

Carlos Penalillo Pimentel

No me refiero al uso de los SMS en situaciones de sismo, como el último del 25 de Noviembre que igual no funcionaron a pesar de tanta publicidad que le hicieron para no “sobrecargar” las líneas, lo que intento entender es a las personas que tienen la mala costumbre de no responder las consultas, llamadas o los saludos

Estoy seguro que nos ha sucedido a todos, de una u otra manera. Las comunicaciones definitivamente han sufrido una súper revolución tecnológica, de la que nadie en su sano juicio puede ya estar ajeno, porque de lo contrario quedas rezagado inexorablemente al siglo pasado, a pesar que, para los que lo vivimos, creemos fue más elegante, cordial y atento a como es ahora.
Sería conveniente que las nuevas generaciones sepan cómo se desarrollaron las comunicaciones y en qué consistían las cartas, esquelas, tarjetas de felicitación, tarjetas de navidad, tarjetas de pésame y tantas otras expresiones de sociabilización humana a los que se añadían detalles finos o de suma cortesía como lo eran las cartas perfumadas, las poesías elaboradas, los sonetos bien estructurados con métricas impecables que definitivamente despertaban el interés del receptor.
Luego del telegrama, del cual recuerdo de niño recibíamos noticias de la familia en Huánuco, fue el teléfono que muy pocas familias podían acceder a tenerlo, fue a la mitad de los años 70 que recién empezó su masificación y definitivamente pasó a ser el medio de comunicación más importante, pero a pesar de ello, aún usábamos la escritura manual para los asuntos arriba comentados.
A fines de los 80 se inicia la gran transformación tecnológica del siglo XX con el advenimiento de las computadoras personales, que así como sucedió con los teléfonos, por su costo eran de uso elitista hasta los inicios de nuestro actual siglo que bajaron considerablemente de precio siendo asequible para la mayoría. En el interín aparece el celular, aquel “ladrillo” que costaba 3,000 dólares y que las personas que podían adquirirlo tenían que salir a un espacio abierto para que funcione (costumbre que aún queda).
El internet fue, sin lugar a dudas la contribución más importante, desde la conexión que tardaba minutos luego de sonidos estridentes e incomunicación telefónica hasta los 4G con opciones ilimitadas y accesos infinitos. Los correos se convirtieron en “mails”, las bibliotecas en “buscadores” que en segundos te informan por completo.
Las memorias RAM, los bites, Giga bites, velocidad y demás funciones inimaginables año a año iban creciendo y desarrollando cada vez mas y mas. Ni Julio Verne ni el creador de los Súper Sónicos alcanzaron a sospechar tanto avance tecnológico. Hemos pasado de computadoras que necesitaban un espacio del tamaño de una habitación con solo 1 Mb de capacidad a Ultrabooks de 500 GB de capacidad con 8 GB de memoria RAM y 2 GHz de velocidad. De los celulares analógicos unifuncionales a los Smartphones con ilimitadas características.
Las redes sociales sacaron nuestros “periodistas escondidos” podemos opinar en Twitter, el Facebook nos acerca a la familia y amistades lejanas, LINE nos permite envío de mensajes un poco mas amistosos, el Skipe nos brinda horas de charlas cara a cara. Si todo esto lo gozamos ahora, como será en el tiempo de nuestros nietos.
Este desarrollo definitivamente es ambivalente, depende de nosotros orientarlo hacia lo beneficioso y de máximo provecho para todos los aspectos de nuestras vidas, lo que me lleva a un aspecto que es motivo de esta reflexión, el mostrar siempre respeto respondiendo a los llamados ya sean verbales, telefónicos, correos, mails o SMS. Cuando usamos cualquiera de estas herramientas de comunicación y no tenemos respuesta nos
quedamos en la disyuntiva de pensar si lo recibió, está muy ocupado, no le interesa o sabe Dios qué otra razón más, pudiendo en todo caso evitar esto con una muy corta y rápida respuesta que se resume a solo 2 letras: OK
Gracias por salvarme la vida

Carlos Penalillo Pimentel

Ayer domingo se apersonan a donar voluntariamente sangre dos jóvenes y ante este inusual hecho, les pregunté que los motivaba a hacerlo “a nuestra profesora le salvaron la vida y en agradecimiento venimos a donar”

A diario el Banco de Sangre del Hospital Rebagliati atiende alrededor de 250 solicitudes de hemocomponentes, es decir sangre, plaquetas, plasma fresco y crioprecipitados a igual número de pacientes ya sea por alguna enfermedad crónica, accidente, cirugía complicada o como ha sucedido esta semana, transplantes de hígado y corazón. Pero la pregunta cae de madura, ¿De dónde sale tanta sangre para cubrir tal necesidad?
La respuesta ideal sería, de los donantes voluntarios de sangre como ocurre en muchos países del mundo que alcanzaron ya el 100% de donación altruista. Nosotros, en el Perú a duras penas llegamos a 5%, siendo el resto obligación del paciente depositarlas para cirugías o enfermedades crónicas oncológicas o hematológicas en su mayoría.
El término exacto de ese 95% de donantes es de “reposición”, pero realmente esto no ocurre en la totalidad de casos, solo un pequeño número de pacientes devuelven los hemocomponentes consumidos que al final fueron los directamente responsables de salvarles la vida.
Esto me hace recordar lo que le sucedió a Jesús cuando se le acercaron 10 leprosos para que los sanara. El accedió, todos fueron sanados y solo uno fue agradecido para con Dios. Podemos decir 2012 años después que en el Rebagliati no solo 10 sino decenas de pacientes son sanados y uno solo se acerca a agradecer y devolver la sangre usada.
Porque nuestra sociedad es tan desagradecida, creemos tener derecho a todo sin dar nada a cambio, porque nos cuesta tanto pensar en el prójimo o ponernos en situaciones que algún día sucederá a cada uno de nosotros, o acaso somos inmunes a los accidentes o enfermedades crónicas.
Ante esta realidad, el camino que nos queda, además de insistir tercamente en la donación voluntaria, es el de ser cada vez más exigente en la reposición de lo usado y crear en ellos la conciencia del bien recibido, una especie de “cadena de favores” como esa maravillosa película donde cada favor recibido tenía que retribuirse en tres personas .
Es momento de actuar y no seguir pensando detrás de un escritorio el por qué no superamos ese mínimo 5% de donantes voluntarios que tristemente cuenta el Perú